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Aplicar tecnología a la agricultura

Aplicar tecnología a la agricultura

Aplicar la tecnología a la agricultura permite, compatibilizar la producción con el medio ambiente, consiguéndose mejores resultados de productividad, trazabilidad y sostenibilidad.

Durante décadas, la agricultura se ha asociado con la producción de cultivos alimentarios esenciales.

Actualmente, la agricultura incluye la silvicultura, los productos lácteos, el cultivo de frutas, aves de corral, y la apicultura entre otros. Así, la agricultura se define como la producción, transformación, promoción y distribución de productos agrícolas.

La agricultura desempeña un papel clave en la economía de un país. Es la columna vertebral del sistema económico, impulsando la economía de los países en desarrollo. Además de proporcionar alimentos y materias primas, ofrece oportunidades de empleo a un porcentaje muy grande de la población. Según estadísticas de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), en algunos países el 42% de la población depende directamente de la agricultura, la pesca o la silvicultura para su subsistencia.

A medida que la humanidad evoluciona, todo está cambiando rápidamente. Lo mismo ocurre con la estructura de la agricultura. Hoy en día las granjas trabajan de forma muy diferente a hace unas décadas, principalmente gracias a las nuevas tecnologías y herramientas para agricultura . Estos avanzados dispositivos y sistemas de robótica de precisión permiten a las empresas ser más rentables, eficientes, seguras y respetuosas con el medio ambiente.

BENEFICIOS DE APLICAR LA TECNOLOGÍA A LA AGRICULTURA

Gracias a los avances tecnológicos, los agricultores ya no tienen que aplicar agua, fertilizantes y pesticidas uniformemente a través de campos enteros. En cambio, pueden utilizar las cantidades mínimas requeridas y dirigirse a áreas muy específicas, o incluso tratar plantas individuales de manera diferente.

Los beneficios incluyen:

  • Mayor productividad de los cultivos
  • Disminución de vertidos químicos en ríos y aguas subterráneas
  • Mayor seguridad de los trabajadores
  • Disminución del uso de agua, fertilizantes y pesticidas, lo que a su vez reduce los precios de los alimentos.

Además, las tecnologías robóticas permiten la monitorización y una gestión más confiable de los recursos naturales, como la calidad del aire y del agua. También da a los productores un mayor control sobre la producción, procesamiento, distribución y almacenamiento de plantas y animales, lo que resulta en:

  • Mayor eficiencia y menores precios
  • Condiciones de cultivo más seguras y alimentos más seguros
  • Reducción del impacto ambiental y ecológico

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